Frikis, reuníos!

El mundo es de los frikis. Todo el mundo lo sabe, pero prefieren ignorarlo y continuar con sus vidas, familias, hipotecas, convencionalismos sociales y lobotomías varias. Ellos disimulan, nos miran de reojo, con recelo. Saben que lo sabemos. Tenemos el control... de nuestras mentes, que ya es pedir mucho.

jueves, 4 de enero de 2018

LA XCARD Y LA SOCIEDAD DE LA FRUSTRACIÓN


Hace unos cuantos años leí la movida esta de la XCard en algunas páginas americanas y me dije "hay que ver cómo son estos yankees". Y por supuesto, como sucede con tantas otras cosas, todo lo que se mueve allí llega, tarde o temprano, para bien o para mal, aquí.

La referencia más desarrollada sobre la XCard en España la ha escrito Mariola Juncal, alias Nebilim, redactora y Community Manager del blog Bastión Rolero, en su blog personal y de muy reciente creación roleragalactica.blogspot.com con el título "Tarjeta X: mejoremos nuestras partidas". Y alguno de vosotros diréis "pero de qué va esto". Pues no os preocupéis que se os explica rápido (me limito a cortar y pegar de dicha entrada y de dicho blog)

"La tarjeta X es, como su nombre dice, una carta con una X dibujada que tendrá cada jugador y director de juego para vetar contenido de una partida de rol que, por el motivo que sea, le resulta incómodo. Se podría usar otros elementos como tarjetas rojas (las referencias futbolísticas siempre se entienden bien)."

"Podría emplearse también una palabra clave como sustitución de la tarjeta X y todos los participantes en la partida deben conocerla antes de iniciarla."

"La persona que se sienta incómoda debe mostrar la tarjeta X en alto y decir qué le hace sentir incómodo. No tiene por qué explicar el motivo y se pide a los demás participantes que actúen de manera madura y respeten el veto."

"El contenido afectado debe ser cambiado o eliminado de forma coherente para continuar con la partida, cosa que puede hacerse en colaboración con los demás participantes. No puede ignorarse jamás la tarjeta X: no es opcional y tampoco se permitirá tomar represalias contra quienes la usen. La tarjeta X es una herramienta para garantizar el entretenimiento y que los participantes se sientan seguros, no debiera ser un motivo para crear conflictos innecesarios."


El especialista en X

Pues nada, ya sabéis de qué va esto. Y ahora me toca a mí.

Evidentemente la XCard es una cosita que viene de las nada plurales, ni empáticas, ni condescendientes y sí bastantes frustradas sociedades de corte anglosajón, donde todo problema (el que sea) necesita una respuesta rápida, más rápida que el análisis sobre el fondo de la cuestión. Se necesitan, al igual que el estudio de los lemas de corte mesiánico y rápida digestión, (Make América great again, España va bien) respuestas simples, contundentes y que puedan ser entendidas por un público en franca cretinización, como es el que nos rodea en buena parte de nuestro día a día. Cuánto más limitada es la población (los fabricantes de lemas y de elementos simplistas lo llaman audiencia), y me refiero a términos intelectuales, más corto, contundente y simplista es el mensaje y si hay un elemento catártico, como la XCard, mejor que mejor. En Estados Unidos si hay un asesinato se tiene que coger a alguien, rápido, muy rápido, al que sea, pero que dé la sensación que se ha hecho algo, porque así todo el mundo respira. Después de los atentados del 11/S había que invadir algo, lo que fuera, con armas de destrucción masiva o no, da igual que los talibanes fueran unos mataos en mitad de una sociedad tribal y cuasi medieval (previamente abandonada por los mismos que la bombardearon) o que Sadam hubiera sido novio de América durante decenios: había que responder. ¿Qué la respuesta es peor que lo que se intenta solucionar, y que el problema de fondo - ya ni hablamos del entorno que es obviado aposta- Bueno, pero hay que hacer algo porque el contribuyente paga y tiene que dormir tranquilo. No le expliquemos mucho, que tampoco lo va a entender. Luego si eso se lo contamos en una película, de Oliver Stone a ser posible.

La XCard tiene (salvando muchas distancias, pero con el concepto de simplificación de acciones como runrún de fondo) de respuesta a una amenaza posible lo que tiene el uso de armas en Estados Unidos. Es bueno tenerla, y así se defiende su uso, "por si acaso". En determinados sitios no vale con tener una arma, "hay que enseñarla" porque el delito es "llevarla oculta". La XCard, es una herramienta visible, la materialización de una amenaza, preexistente al "problema", lo que viene a decir que salimos de casa "con un problema" que no sabemos si se va a producir y con la respuesta al mismo en el bolsillo, pero que todo el mundo tiene que presuponer que "aporta seguridad" y como se describe en dicho blog "va a mejorar nuestras partidas". Y aquí entramos en el muy fangoso charco de "los problemas". Atención a los ejemplos que en el blog antes reseñado se comentan como situaciones en las que la XCard se debería usar (recuerdo al lector que la XCard es un veto y que no debe ignorarse en ningún caso según los defensores de esta "herramienta que mejora nuestras partidas"):

- "Un jugador muestra la tarjeta X cuando la directora de juego introduce como enemigo una enorme araña gigante. Este jugador tiene fobia a las arañas y pide que se reemplace ese elemento. La directora cambia la araña por un gusano de seda y se continúa con la partida."

"El director de juego explica como un personaje no jugador trata de seducir a un personaje. El jugador quien lo interpreta se siente incómodo y levanta la tarjeta X. El director de juego reduce la situación a una tirada de dados para comprobar si el personaje es seducido o no y se continúa con la partida."

"Una jugadora explica como su sádico personaje, antes de rematar a su enemigo, lo mantiene con vida con la intención de torturarlo. La directora de juego muestra la tarjeta X y explica que preferiría que no se narrase esa escena. La jugadora resume la escena sin entrar detalles."

Evidentemente ninguno de los tres casos anteriormente detallados suponen "un problema". Y si lo suponen con un comentario al master o al jugador, todo debería quedar solucionado, como se ha hecho toda la vida. Si, toda la vida antes de que cada uno de nosotros nos sintiéramos especiales por poner nuestra foto y un Nick chulo en nuestro perfil de Facebook y compartiéramos cosas que a nadie importan y que en la mayoría de los casos se solucionarían con una simple conversación cara a cara o una puesta en común de esas de sentarse en verano en la puerta de casa con los vecinos a disfrutar del fresquito. Y digo  que no debería, al menos, ser un problema porque, recordemos, esto no es REAL. El rol no es REAL. Es una simulación y puesta en común imaginativa. Vamos, que cada uno interpreta lo que vive en una partida de rol en función de lo que trae de casa en su cabeza, en función de lo vivido en la REALIDAD, y de lo experimentado, pero no es la realidad. Evidentemente eso no excluye que alguien que haya pasado por una situación compleja (o muy compleja) en su vida REAL puede revivir esa experiencia en una partida de rol, que siempre es un entorno controlado en tanto en cuanto NO ES REAL. Es curioso que algunos tratamientos de fobias, de adicciones y otros asuntos se traten con juegos de rol, de mecánicas más simples, y manejados por terapeutas, donde evidentemente, el paciente no va a sacar ninguna XCard, porque se trata de exactamente los contrarío.

Los juegos de rol tal y como los jugamos no son una terapia, aunque pueden servir para ello. Personalmente tengo problemas con la socialización y alegría con la que todo el mundo disfruta del alcohol. Me parece degradante su consumo, en varias ocasiones he sido puesto en ridículo por no beber, y todo esto por no hablar de las muertes que produce, directas o indirectas, pero nunca he evitado que ninguno de los jugadores, cuando dirijo, quieran beber en una posada hasta caer redondos. Me parece bien, entra en el formato del juego y de la imaginación. Como "negociación" propia de mi "problema" siempre les hago hacer tiradas de constitución u otras para ver el grado de afectación. Y si fallan, tienen consecuencias efectivas en el juego. Con las drogas exactamente igual. Y ahí acaba todo. Se sigue jugando.

Vivimos en una sociedad - y esto lo hemos copiado de las anglosajonas- en la que el grado de frustración vital es tan alto que todo lo demás, lo intrascendente, tiene que ser perfecto. Lo mejor de todo es que lo más imperfecto es VIVIR. ¿Qué el Episodio VIII no es lo que te esperabas? Pues te metes en redes y haces un análisis que ríete tú de George Lucas, pero que se vea que tu vida "acaba de fracasar" porque este "no es tu Luke". Y luego, eso sí, te vas a tu mierda de curro a trabajar diez horas y a ganar 800€, si llega. Como leí a un amigo mío "coño, que habláis de La Guerra de las Galaxias como si fuera el Concilio de Trento". Pues eso.

En el rol es igual. Si tienes aracnofobia, estás jugando al Anillo Único y te sale un Attercop, te sale un Attercop, no un gusano de seda. Y esto es así, sí o si. Si en vez de sacar la XCard dices "tengo fobia a las arañas" de mi vas a obtener ánimo y voy a rebuscar en la hoja de tu personaje para que le des una hostia al bicho, imponiéndote a tu miedo, que lo partas por la mitad. Y casi seguro que del resto de la mesa también, pero si no es así en el grado que tú esperas (que es una medida no real, relativa y subjetiva) no pasa nada. Supéralo, tronco. El rol va de hablar y de empatizar y de superar. Y si pierdes ese combate con esa araña, se tiene que negociar esa frustración en ese juego, porque el juego es así y la vida es así, ha sido siempre así y lo va a seguir siendo. Y a la vida no le vas a poder sacar una XCard, ni vas a poder esquivar los momentos chungos salvo con fuerza, apoyo y análisis introspectivo. Nuestros pjs, como Bilbo y Frodo en la literatura, por poner dos ejemplos, llevan a cabo una superación tras otra. Y por otro lado el rol es un juego que pone en común a través de la PALABRA, de HABLAR, no de vetar mediante signos materializados, que no son mejor aunque "se hagan carne", que una conversación.

Y de todo esto, incluso hay una tercera reflexión, la del buenrollismo. Según escribo esto descubro que la editorial y la gente que ha publicado Eirendor va a incluir de regalo la XCard en todos sus pedidos. Recuerdo que la XCard es un papel en blanco con un X pintada en el medio. La materialización de la carta, como no podía ser de otra forma, viste la licencia de CC y todos los marchamos que son necesarios para que te quedes tranquilo y sepas que formas parte de esa comunidad del respeto firmado y sellado, (recordemos que en nuestras sociedades frustradas todo tiene una marca, una respuesta y un sello de calidad)el mismo que deberíamos tener para nosotros mismos en todo momento, y que por desgracia queda relegado a reflejos sin contenido como esta XCard. Una tarjeta que por cierto, VETA, explícitamente, cualquier otra opción


Si tu XCard no tiene licencia CC, no es la auténtica! 


 (lo siento pero no voy a entrar con lo que algún mal nacido podría hacer en unas jornadas en una mesa por discrepancias con el master, la editorial, o el resto de jugadores. Si quiero hablar de lo mejor de nosotros y hablo de esto directamente no hago ningún favor ni a nosotros ni a la XCard, pero esto habría que tenerlo en cuenta. Solo desde una visión profunda podemos relativizar cuestiones como estas, que quedan totalmente desvirtuadas si la solución al problema de fondo no es con la materialización de vetos)

Tampoco nos debería extrañar. De muy antiguo se considera, vía también sociedades anglosajonas donde la pobreza y la exclusión se tratan con limosna y mecenazgos de ámbito privado, que haya un nicho de mercado del buenrollismo y el "compromiso social". Desde la Obra Social de La Caixa (juas) y similares, hay un marketing de lo políticamente correcto que deja beneficios de todo tipo y sitúa a las empresas en corriente a favor para determinados colectivos y determinadas actitudes. 

No me parece mal la XCard, pero me sobra. Es más, debería sobrar a todo el mundo. Como decía antes, en un mundo ideal, yo debería suponer que somos perfectos. Pero no es así. Hay mucha mierda en nuestras mesas, no más que la que hay fuera de ellas. También hay mucha mierda en determinados foros, tuiteros y redes sociales. Pero esto no se combate con la XCard, solo se solapa. Si queremos ser mejores debemos dar lo mejor de nosotros mismos, no recortarnos poco a poco, porque si no acabaremos rellenando formularios o leyendo tests de Rosharch antes de ir a unas jornadas para no sentirnos agredidos o agredir, jugando a Pocoyó y comportándonos como esos niños que se cabrean porque su papá o mamá les ha apagado la Play.

Aún así la XCard deja clara una cosa y es que no todo el mundo está preparado para afrontar determinadas cosas y esto cada día, y leyendo a gente por ahí lo tengo más claro.. Y algo habría que adelantar para hacer más fluidas o unas jornadas o antes de las partidas. Personalmente esto lo solucioné hace mucho tiempo diciendo si la partida tenía un corte más adulto o menos. Una gradación como la que se haría en una película de cine. No es lo mismo Ryuutama que La Sombra del Rey Demonio. Cada uno tendrá su nicho, pero siempre habrá que avisar de si la partida va a ser "heavy metal" o simplemente "metalera". Y lo demás es hablar, ponerse en el lugar del otro (pero todos) y darse cuenta de que los que están en la mesa no son unas máquinas que tiran dados y te hacen gracia, si no que hay que estar atentos.

Si alguien tiene un problema y queremos que nuestra afición crezca y sea inclusiva, tendremos que agacharnos para ayudar al que no pueda y SUBIRLE a nuestro nivel, no bajar al suyo, porque al final, abajo, perdemos todos.

6 comentarios:

  1. Hola, soy Millenial. Eso significa muchas cosas, pero principalmente significa que soy poco más que un eunuco pusilánime que no tiene redaños para afrontar la realidad y se queja por todo.
    Nos quejamos porque la generación que nos precede está destruyendo el mundo, porque vivimos en una economía de mercado insostenible a medio plazo, porque se especula con bienes de primera necesidad y porque decimos que no nos gustan las cosas que no nos gustan.
    Ser millennial es lo peor: lo hemos tenido todo regalado, no hemos vivido ninguna guerra, tenemos Internet, hemos cambiado algunas cosas que se hacían por tradición o las hemos suprimido de nuestras vidas y lo hemos hecho conscientemente y encima nos atrevemos a expresar nuestros sentimientos y darles importancia. Somos ecologistas, feministas, animalistas, humanitarios, tenemos consciencia social y cuando algo no nos parece bien lo decimos. Y eso nos convierte en quejicas. Porque siempre se habían tirado residuos al mar y ahora no se puede, porque siempre se habían matado toros y ahora es feo, porque siempre se había fumado en todos lados y ahora un poco de humo molesta, porque en casa el hombre siempre ha pegado a la mujer pero hasta que empezó a salir en la tv no era un problema, porque siempre se había jugado a rol como machos y ahora hay tarjetas por si alguien se ofende...

    El mundo ha cambiado y va a cambiar más, puedes adaptarte o convertirte en un fósil viviente.

    Un saludo.

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    1. Debe ser que también leéis mal, o demasiado en diagonal, porque la parte de ser empáticas, la de que la tarjeta no me parece mal, y que debemos dar lo mejor de nosotros mismos, te la saltas.
      Y te recuerdo que para que tu tengas cosas tan simples como una revisión de exámen en la selectividad, o el consejo escolar, o cosas como esas, algunos fósiles como yo estuvimos tirando piedras a los Maderos, corriendo delante de ellos y haciendo algunas cosas más, cosas que no se podían ni compartir por Facebook, ni por tuiter. Tambiėn te digo que esta misma conversación, cuando yo era más tonto y más joven también, las teníamos con los de la generación anterior a la nuestra, pero había una diferencia: se hacían cara a cara, no había cosas como estas en las que puedes hacer unas argumentaciones de mierda y quedar como que cagas flores. En mí época había que tener algo más que un teclado y wifi para defenderlas.
      Pero vamos, que gracias por leerme.

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  2. Hay otra diferencia entre esa generación "fósil" a la que pertenezco y esa otra que padece de comprensión lectora más allá de los caracteres que soporta tuiter. Antes cuando eras tonto, lo eras en tu barrio, ahora puedes ser tonto en el mundo entero. (Y esto es una generalización, no un ataque hacia nadie).
    Personalmente tampoco veo necesidad de usar esa tarjeta en entornos en los que más o menos la gente se conoce y se puede hablar. No por ello deja de ser una herramienta más, con cierta utilidad en casos concretos, pero vamos, que con levantar la mano y decir que algo te molesta tampoco es necesario "vender" una targetita. Antiguamente se solían llamar "Normas de la mesa".

    Y dandole vueltas a la situación, en espera de que llegue mi carbón de reyes, preferiría que si alguien se siente molesto por algo en una de mis partidas me explicase la razón. Aunque sea en un aparte del grupo. Así sabré más adelante si puedo o no hacer algo, y adaptarme sin necesidad de que me vuelvan a parar la partida y el royo marciano que yo lleve en la cabeza se vaya al traste. Para mi es fundamental ir conociendo a los jugadores para poder adaptar las historias sin que se den mucha cuenta. Con la tarjeta me fastidiaría bastante mi sistema, pero claro, yo no hago partidas en quedadas o 'cons' ni presentaciones ni nada de eso, donde no conoces ni a la madre del apuntador.

    En cuanto a lo de que el mundo cambia... ha cambiado tantas veces y siempre a sido lo mismo con otro mano de pintura, que yo esa moto ya no la compro. Reinventar la rueda no es cabiarla. Por desgracia. Hace falta algo más.

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    1. Tienes que tener en cuenta que el que nos alude como "fósiles" es japonés, con lo que a lo mejor desconoce la idiosincrasia de España. Tampoco tiene nada en su perfil, cosa que debe ser muy habitual en el Japón de donde parece ser que viene, pero aquí, para hablar de algo, generalmente lo hacemos mejor si nos reconocemos.
      Continuando con el tema de la fosilización, me resulta curioso que hace ya unos meses publiqué en este mismo blog uña artículo sobre "La Vieja Escuela" y muchos de los que ahora van de millenials y regeneracionistas, se pusieron muy nerviosos en el grupo de Facebook donde estaban, Los Viejos Roleros Nunca Mueren, en el que eran baluartes de la línea y exégesis a seguir.
      La XCard no es mala en sí misma, como no lo es internet. Lo que sucede es que nos coloca en realidades y en movimientos que distan de ser y de generar entornos empáticos. Eso sí solo suponemos que siempre se utiliza con una razón lógica. Y efectivamente, reinventar la rueda no es cambiarla. Las revoluciones son una vuelta de rueda de 180 grados, sobre todo cuando los impulsores son los primeros en no darse cuenta ni de qué dicen ni de qué pasa. El otro día por lo visto hubo un debate en Ocin sobre la XCard y la autora de la entrada sobre la tarjeta a la que me refiero en el blog acabó diciendo en tuiter que estaba tan cabreada que le daban ganas de "meterle la tarjeta a alguno por el culo". Otro autor de rol, consagrado, hoy mismo decía que la XCard es como los condones, que es siempre mejor tenerlos a mano por si acaso. Este es el nivel.
      Gracias por leerme.

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  3. Como apunta Corn, el mayor problema que le veo es lo de no explicar los motivos, que me parece un tanto bastante ofensivo. "Disculpad, tíos, pero mi padre murió hace poco y estoy sensible con el tema" me parece una cosa muy razonable. "Veto esta escena y no tengo que dar explicaciones" creo que es una receta para el mal rollo, y además no resuelve el problema, porque no lo identifica. Más aún, traerse la tarjeta te coloca en una mala disposición de inicio.

    Hasta aquí, mis opiniones razonadas.

    Me toca mucho las narices eso de "jugar al rol como machos". Resulta que la única ocasión reciente en la que he intervenido respecto a una actitud inapropiada en la mesa ha sido con una jugadora, novata por añadidura, que insistía en sus comentarios sobre violar a otro PJ. Cosa que resolvimos, como gente sensata, hablando después con el jugador para saber si le había molestado y asegurándonos de que no se volviese a repetir. Pero la cuestión es que gilipollas los hay en todas partes, edades y sexos.

    A menudo me encuentro con comentarios en los foros internacionales que me hacen pensar "¿pero con qué clase de capullos juega esta gente?". Tú y yo tenemos experiencia en partidas públicas y hemos lidiado con algún jugador (y máster) problemático de forma directa. Pero, en última instancia, la solución ha sido "cambia de actitud o uno de los dos deja de jugar".

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    1. Sabes que tengo por una persona sensata, con la que de vez en cuando discrepó con sonrisas y alguna carcajada, pero sobre todo -ya que esto va de rol- eres master y sabes de qué va esto, que es que yo hay veces que ya no sé ni a que he jugado ni que vive la gente.
      Me das pie para que cuente una cosa, que por que me ha pasado a mi y tengo testigos, que si no... Tengo una mesa de Numenera que dirijo yo con tres jugadoras y un jugador. En su primera aventura ( las tres chicas eran novatas) cogen a un pnj y deciden (literalmente) que para interrogarle, directamente, había que cortarle los testiculos. Me quedé muerto. El otro jugador me mira, las mira, no dice nada. Yo simplemente digo "vosotras como aventureras y queriendo ayudar a este poblado os encontráis con un malo y sencillamente decidís castrarle el pene o los huevos? Vosotras mismas, a mí me da igual". Las tres se miraron y dijeron "buf, es verdad...que fuerte" y decidieron sacarle la información de otra forma y llevarle delante por si había trampas (el pnj acabó siendo arrojado a las fauces del mesomeme de turno).
      En fin, que las cosas pasan, nos pueden parecer excesivas, pero se reflexionan y se da libertad. Es lo que tiene jugar a algo que NO es real, que se te puede ir la mano con la emoción. Pero poco más.
      Un abrazo y a ver si nos vemos.

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